Enfrentar el reto de atender la demanda de más y mejores servicios públicos requiere enfocar la gestión gubernamental en las necesidades del ciudadano. Además, requiere fomentar la productividad, la calidad, y la eficiencia en la gestión pública. Un servicio público eficiente contribuye a fomentar los resultados, propiciar un diseño de políticas adecuado y una implantación correcta de los mismos, así como una prestación eficaz de servicios, transparencia, rendición de cuentas y capacidad de respuesta en el uso de los recursos fiscales.

Al presente Puerto Rico encara una serie de obstáculos en su capacidad de gobernarse que ha impedido que el país encamine su competitividad económica y su prosperidad como sociedad. La ausencia de metas concretas y de criterios de evaluación de resultados, las fallas en el proceso de elaboración del presupuesto y la falta de planificación del gasto público han promovido mayor incertidumbre sobre la capacidad del País de atender la frágil situación fiscal que encara agudizando la crisis de confianza de los ciudadanos en su gobierno.

Un ecosistema de prestación de servicios que atienda las necesidades de los ciudadanos debe ser el centro de las mejoras a la administración pública que necesitamos emprender para enfrentar los desafíos que encaramos. El reto clave para promover un gobierno que funcione mejor consiste en mejorar el desempeño del servicio público integrando sistemas de calibración de los resultados y evaluación del desempeño en el marco de rendición de cuentas del gobierno.

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