En Puerto Rico la erosión de la confianza y los altos niveles de corrupción continúan creando incertidumbre, restando credibilidad, produciendo frustración y desconfianza hacia el gobierno, la administración pública y las instituciones políticas. Esta realidad amenaza y pone en riesgo el potencial del País de superar los desafíos monumentales del presente y encaminar los proyectos estratégicos requeridos para mejorar la calidad de vida e insertarnos en la economía mundial.

Leer más